SCM anunció la apertura de sus servicios hacia las Pymes

El mercado laboral chileno actual tiene aproximadamente unos 8,5 millones de personas en edad de trabajar, de ellos como dicen los indicadores, un 80% se ubica en las pymes, siendo este sector uno de los más importantes en el país, por lo que hoy es mucho más común ver que los servicios que antes estaban orientados a grandes corporaciones se están adecuando a las necesidades de este segmento.

“Este grupo tiene realidades diferentes y muy específicas. Por ello, la estrategia es abordarlo con productos de características bien asociadas a sus problemáticas de gestión, en especial con sistemas muy funcionales, escalables y bajo la modalidad de software como servicio (SaaS)”, explicó Roberto Alfaro gerente general de SCM Chile.

La apertura hacia el segmento pymes no es menor. Hoy la pequeña y mediana empresa chilena debe aprender a convivir y explotar lo mejor de la tecnología en beneficio del negocio.

Recientemente, SCM Chile, empresa proveedora de sistemas para Human Capital Management y Workforce Management, anunció que ampliará su propuesta de negocios hacia las pequeñas y medianas empresas.

Parte de esa nueva estrategia de negocios es liderarla con sistemas de control de tiempo y asistencia, específicamente, Workforce Ready, herramienta que se conoce en EE.UU con probado éxito en las pequeñas y medianas empresas de ese país para control de asistencia y planeamiento de turnos.

“Con este plan de negocios se nos abre en Chile un mercado de más de 6 millones de trabajadores que deben marcar su asistencia y planear sus turnos. Y como los grandes números se replican en los otros mercados latinoamericanos donde SCM está presente, con este proyecto estamos abordando un mercado de más de 30 millones de trabajadores que tienen las mismas problemáticas”, remarcó Roberto Alfaro.

Actualmente, Workforce Ready se encuentra liberado en toda América Latina y desde SCM Chile se espera que a mediano plazo, idealmente un año, unas 20 mil personas lo usen todos los días en el país. “Un aspecto es el producto que debe ser de clase mundial y otro es el modelo de negocios que sigue el aplicativo. Es clave, para ambas situaciones, que sea una propuesta flexible, sin complicaciones o capacitaciones costosas. Todo debe ser como el servicio de luz: se paga la cuenta y se ilumina la casa. Acá es lo mismo. El cliente paga lo que consume y el sistema está disponible”, precisó el ejecutivo.

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